Precedentes

El camino de la Torre de Hércules hacia la declaración de Patrimonio Mundial se inició en marzo de 1986, cuando la diputada y escritora María Victoria Fernández-España, respaldada por el Centro Gallego de Madrid, hizo la primera petición para que este monumento fuera declarado Patrimonio de la Humanidad.

La idea se retomó en 1989, coincidiendo con los actos que conmemoraban el II centenario de la restauración del faro dirigida por el ingeniero militar Eustaquio Giannini. La iniciativa tuvo una considerable repercusión social, pero no llegó a materializarse en medidas concretas.

En el año 2001 se pone en marcha una nueva iniciativa capitaneada por el doctor José Vázquez Iglesias, más conocido como Manito, un gran enamorado de la Torre que seducido por la excepcionalidad del monumento, que tantas veces había inmortalizado con su cámara de fotos, decidió crear el Instituto de Estudios Torre de Hércules para impulsar la candidatura de la Torre.

En torno al Instituto, Vázquez Iglesias consiguió aglutinar a las principales instituciones de la ciudad con el objetivo final de obtener el respaldo social e institucional necesario para que la UNESCO reconociera la Torre como un bien de valor universal excepcional y aceptara su inscripción en la Lista de Patrimonio Mundial.

El trabajo del Instituto bajo la dirección de Vázquez Iglesias fue extraordinario y gracias a los fondos de la institución se financiaron varios estudios técnicos que formaron parte de un expediente inicial que se entregó a la Xunta de Galicia y al Ministerio de Cultura.

La desaparición del doctor Vázquez Iglesias en junio de 2007 no supuso la desaparición del Instituto, que continuó con su labor bajo la dirección de Segundo Pardo-Ciórraga y de Santos, su actual presidente.